viernes, 15 de abril de 2011

28

Siempre estamos igual. Me voy, entonces vienes tú, me dices dos tonterías, yo caigo y vuelta a empezar. Y al final siempre pasa lo mismo, yo termino echa añicos. Siempre es la misma historia, y te juro que no consigo comprenderlo. No entiendo como puedo caer una y otra vez sabiendo como vamos a terminar, por qué tengo tan poca fuerza de voluntad. Lo que sí sé, es que esto terminará cuando me dejes tranquila y de momento, no estás por la labor.